Han pasado tantas cosas en el contexto geopolítico mundial desde la perspectiva de los diez últimos años que casi resulta difícil hasta recordarlas.
02/Octubre 2026
En el Cuadro nº1 podemos ver resumidos algunos de los principales acontecimientos extraordinarios sufridos/vividos con especial impacto en el mundo logístico.
Ahora bien, a todos ellos hay que añadir guerras comerciales, aranceles, amenazas territoriales, apertura paulatina del Ártico, deportaciones, guerra a la inmigración, cambios en los aliados estratégicos de Estados Unidos, veleidades presidenciales de todo tipo, etc.
En este escenario tan caótico, la primera pregunta que debemos hacernos es cómo cuantificar qué impacto en el tráfico de contenedores han tenido todos estos acontecimientos para los puertos españoles y, avanzando un poco más, debemos analizar con más de detalle cuál ha sido ese impacto en los tres principales puertos españoles en esta modalidad de tráfico: Algeciras, Barcelona y Valencia.
Algeciras lleva compitiendo con Tanger Med desde hace bastantes años y el puerto y sus gestores están acostumbrados a pelear a diario por su cuota de mercado y por sus tráficos
España
Desde una perspectiva global, la respuesta a la primera pregunta es sencilla (ver Gráfico nº 1). Si comparamos la evolución de los tráficos de contenedores en España durante los últimos 10 años y los comparamos con los del resto del mundo, podemos observar cómo el peso de nuestros movimientos ha ido disminuyendo lentamente a lo largo de estos 10 años. En el Gráfico, llama la atención la fuerte caída del peso relativo vivida a partir del COVID y el relativo estancamiento durante los últimos dos años.
Este comportamiento, en principio, no implica nada especialmente negativo sobre la capacitación o competitividad de nuestros puertos. Ese es otro análisis que requiere otra investigación. Simplemente, hay que pensar que la economía mundial hace ya varios decenios que dejó de estar centrada en Europa y en los tráficos atlánticos. El centro de la economía mundial se encuentra, desde mediados del siglo pasado, en Asia, en Extremo Oriente, y, lógicamente, el tráfico se ha ido concentrando año tras año de una manera espectacular en esa parte del mundo y especialmente en el entorno de China.
Valencia mantiene su crecimiento tendencial, pero con cambios importantes en la composición de los tráficos, con un descenso del tránsito y un fuerte crecimiento del export/import
Para reafirmarnos, basta contrastar nuestra evolución con la evolución del peso de la Unión Europea en el tráfico de contenedores respecto al conjunto mundial (Gráfico nº 2). Así, a pesar del considerable peso de la UE en los flujos comerciales, la importancia relativa del tráfico de contenedores no ha cesado de disminuir. Igualmente, se puede constatar, como en el caso español, que dicha tendencia se aceleró a partir del COVID.
Primera conclusión. Europa desde hace muchos años está perdiendo la carrera en esta modalidad de tráfico, asentada en Extremo Oriente.
Transbordo e import/export
Pero profundicemos un poco más. Dividamos el tráfico total de contenedores en España en sus dos componentes básicos, el transbordo y el tráfico export/import (Gráfico nº 3). Para evitar las oscilaciones mensuales, vamos a trabajar con medias móviles de 12 meses que aplanan las series y evitan también la estacionalidad de los datos.
La información suministrada con el desglose de tráficos resulta muy interesante. Los tráficos han crecido en España en estos 10 últimos años, con oscilaciones importantes durante el COVID y a partir del verano de 2022. Sin embargo, los tráficos se recuperaron durante 2023 y en el momento presente están estancados. ¿Por qué?
Bueno, las oscilaciones de tráficos tienen principalmente su origen en las fluctuaciones del tránsito. Igualmente, el estancamiento que se aprecia desde 2023 puede tener un origen evidente: la entrada en vigor de los ETS y el desplazamiento de este tipo de tráficos, principalmente al norte de África.
La export/import, sin embargo, ha mantenido un crecimiento bastante sostenido estos 10 años, salvo una ligera caída durante el COVID y una ralentización suave en 2023/24, acompañando al crecimiento robusto de la economía española. Por lo tanto, la conclusión evidente no es otra que esta modalidad de tráfico es la que está manteniendo los volúmenes en España durante los últimos 2 o 3 años, mientras que el tránsito, si somos optimistas, está estancado, al menos por el momento. Si el dinamismo de la economía española se ralentiza por causas internas y/o externas, el tráfico comercial suavizará también su crecimiento (como está sucediendo desde mediados de 2025), y el tráfico total se estancará.
Barcelona muestra un claro perfil positivo a lo largo de estos 10 años en todos los tráficos, siendo el tránsito el que más ha crecido
¿Y los grandes puertos?
En principio debemos suponer que los puertos de Algeciras, Barcelona y Valencia estarán viviendo algo parecido a lo que sucede en España en su conjunto. Al fin y al cabo, dichos puertos acaparan casi el 80% del tráfico de contenedores en España. Pero hay algunos matices entre unos puertos y otros que merece la pena resaltar.
Empecemos por Algeciras y fijémonos en el Gráfico nº 4.
En este caso, hay varios rasgos llamativos. Primero, los tráficos totales prácticamente no han variado a lo largo de estos 10 años. Segundo, contra el pronóstico inicial, el tránsito está aguantando bien la aplicación de los ETS. Ciertamente, Algeciras lleva compitiendo con Tanger Med desde hace bastantes años y el puerto y sus gestores están acostumbrados a pelear a diario por su cuota de mercado y por sus tráficos. Tercero, el tráfico export/import ha ido creciendo poco a poco, pero de una manera constante, y ya representa casi un 13% de los tráficos totales.
En resumen, Algeciras ha hecho sus deberes y mantiene tráficos en estos 10 años
Por lo que respecta a Barcelona, detengámonos en el Gráfico nº 5.
Los rasgos básicos de su evolución podríamos resumirlos de la siguiente forma. Primero, las variaciones en los tráficos totales son mucho más acusadas que en el caso de Algeciras.
Segundo, esas variaciones vienen ocasionadas principalmente por el tráfico de tránsito, que presenta una tendencia claramente ascendente durante estos 10 años. A su vez, la aplicación de los ETS parece haberle afectado durante el año 2023, pero esos tráficos se recuperaron en 2024 y, desde entonces, durante 2025 y 2026 parecen estables. Tercero, el tráfico export/import mantiene su crecimiento estable con bajas oscilaciones, siendo el gran pilar operativo del puerto.
En resumen, Barcelona muestra un claro perfil positivo a lo largo de estos 10 años en todos los tráficos, siendo el tránsito el que más ha crecido.
Por lo que respecta a Valencia, veamos el Gráfico nº 6.
Su caso presenta algunas peculiaridades que conviene destacar. Primera: es de entre los tres puertos en el que más se constata el impacto de los ETS. De hecho, a pesar del importante crecimiento vivido entre 2015 y 2021, en la actualidad esos tráficos están por debajo de los manejados en 2015 y con una tendencia claramente negativa desde 2024.
Segundo, esa caída de tráficos se está viendo compensada con un fuerte incremento de los tráficos export/import, en especial desde 2023. Tercero, el resultado agregado de ambas tendencias es un crecimiento de los tráficos importante durante estos 10 años hasta 2024, eso sí, con importantes oscilaciones en los momentos críticos.
Ahora bien, en los últimos dos años se aprecia un claro estancamiento. La bajada de tránsitos no se está viendo compensada, con un sector export/import menos dinámico que en años anteriores.
En resumen, Valencia mantiene su crecimiento tendencial, pero con cambios importantes en la composición de los tráficos, con un descenso del tránsito y un fuerte crecimiento del export/import.
Conclusión
Quedan muchos meses importantes por venir. No hay tendencias claras en ninguno de los tres puertos. Tal vez las variables claves podrían ser un cierto estancamiento en el tráfico de tránsito con un impacto de los ETS menor del esperado, un crecimiento acusado de los movimientos export/import, acompañando a la evolución de la economía española, y una suave tendencia al crecimiento total de los tráficos con un estancamiento apreciable desde 2024.
El tiempo dirá.







